Seguro que en alguna ocasión has escuchado la frase: ”Sólo existe una oportunidad de causar una buena primera impresión”. ¿Por qué es tan importante el primer contacto? ¿Cómo lo gestionamos?
En su obra Inteligencia intuitiva (Taurus, 2005), Malcolm Gladwell analiza lo que denomina “mecanismos de cognición rápida” y concluye que a los humanos nos bastan dos (¡2!) segundos para formarnos una impresión: “… los seres humanos tenemos una peculiar capacidad pre-racional para emitir juicios de valor sobre otros”. Estas primeras impresiones son muy potentes, porque las personas hacemos todo lo posible por ratificarlas. Una vez formada la impresión, omitimos aquella información que la contradice y prestamos especial atención a los inputs que la corroboran. En otras palabras, nuestro cerebro quiere «tener razón”.
Para “causar una buena impresión” es necesario realizar una comunicación coherente. La primera impresión tiene un componente externo muy importante: la imagen personal.
El packaging de la marca personal
Del mismo modo que los fabricantes tienen en cuenta la presentación de sus productos, nosotros deberíamos, como gestores de la marca Yo, S.A., preocuparnos por la manera como nos presentamos al otro y causamos esa primera impresión. Del mismo modo que la cara es el espejo del alma, la imagen personal es el espejo que refleja la propia marca.
En nuestra presencia confluyen distintos elementos: la voz, el porte, la gestualidad, el atuendo…. Nuestro objetivo es que todos ellos nos ayuden a transmitir de forma clara y diferenciada nuestra marca personal, ya sea en los dos primeros segundos, en las dos horas de la conferencia o en los dos meses que dure un proyecto. Nos movemos en entornos donde cada vez prima más el componente audiovisual y queremos asegurarnos de aprovechar su potencial de forma adecuada. En este campo existen profesionales que pueden ayudarnos a ajustar los distintos elementos que componen nuestra presencia física y que nos orienten a la hora de identificar aquellas prendas que mejor transmiten nuestros atributos.
Para mí, el proceso se inicia con la definición de los parámetros de tu marca personal: tus valores y los objetivos que te propones serán determinantes, junto con tus características antropomórficas, a la hora de definir el modo cómo eliges presentarte a los demás y abordas la comunicación de tu promesa de valor de forma integral. No se trata de ser otro, sino de ser tu mejor tú.
Si quieres ponerte manos a la obra, organizo con Andrea Vilallonga el I Speed-dating sobre Marca e imagen personal. Será el próximo jueves 19 de febrero en Barcelona. + info.
PD. El pin que ilustra la imagen procede de este tablero.



Me parece muy acertada tu exposición acerca de como los seres humanos creamos en nuestra mente la idea de «quien es la persona que tenemos delante». Gracias por dar una exposición tan detallada.
Ada
LAS ESTILISTAS.COM
Gracias, Ada.
Me gusto tu post principalmente cuando hablas que:
Para “causar una buena impresión” es necesario realizar una comunicación coherente.
Saludos!
Así lo creo. Gracias por tu comentario, Dani.