La visibilidad es un deporte de contacto | Neus Arqués

La visibilidad es un deporte de contacto

f2702a9d9bbc5bfefc62731f7bb84415"Se va a celebrar un seminario o un encuentro relevante para tu sector. ¿Qué haces?

En pantalla podemos seguir y participar en multitud de debates profesionales que nos interesan.  Esta opción es útil cuando los debates se celebran a distancia o cuando su coste es elevado.  Sin embargo, la visibilidad es un deporte de contacto. Los asistentes al acto pueden leer tu pregunta  o tu tuit en pantalla. Les puedes “gustar”. Pero la presencialidad todavía tiene un peso importantísimo en las relaciones.  Como me comentaba el otro día una colega: “Cada vez más hago negocios con personas en quienes confío porque las trato de tú a tú”. Es en la presencialidad donde reforzaras y ampliaras tu red de contactos. Y tu red de contactos es el camino más corto hasta la visibilidad.

Los seres humanos somos seres sociales. Lo escribió Aristóteles. Ser social no significa ser la reina de la fiesta. Se trata simplemente ser capaz de relacionarse con otros.

Aquí apunto tres ideas para superar el bloqueo al “no conozco a nadie”:

Con la práctica encontrarás el estilo de relación que más te va y te sentirás más cómodo. Para mí el truco es el que expresa la cita de la imagen:  “Compórtate como el tipo de persona a la que te gustaría conocer”. La visibilidad empieza por ti.

PD: Enlazo aquí a la conversación que ha iniciado mi post Cincuenta años y diez mil días, sobre los diez mil días de vida que con suerte me quedan y que he publicado en Docemiradas, por si te quieres sumar.

Gracias como siempre por comentar tu experiencia a la hora de ir  -o dejar de ir- a los eventos profesionales.

 

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Comentarios

Voy a ser sincera… nunca me ha parado el hecho de no conocer a nadie para ir o no a un sitio. Puede que haya intentado convencer a algún amigo, pero si no puede me da igual. Lo que sí me para (lo reconozco) es otro tipo de responsabilidades familiares que me toca asumir y me impiden acudir a ciertos sitios. Es cierto que de vez en cuando pido ayuda (y me la dan) pero tampoco conviene abusar. O puede que todo sea una excusa lamentable por mi parte (es broma). Un abrazo y feliz miércoles.

Lo que dices Anabel suena al reto habitual de conciliar. Eso nunca es una broma: es un problema para solucionar en casa y en la sociedad. P’alante!

Y tú, ¿qué opinas?

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