Esperar que te descubran cansa. La visibilidad y el mérito | Neus Arqués

Esperar que te descubran cansa. La visibilidad y el mérito

poster-282292-l   Nos han educado, a las mujeres sobre todo, en la creencia que la excelencia y la bondad brillan por sí solas.  Que bastan el mérito y el esfuerzo para obtener la recompensa, llámese empleo, promoción o notoriedad.  Sin embargo, te vas dando cuenta de que, para que te descubran, primero tienes que lograr que te vean. Ser excelentes es necesario, pero no suficiente

   Aporto aquí un ejemplo, quizás culturalmente lejano, sorprendente por el perfil profesional, pero significativo. He pasado las vacaciones leyendo las memorias de Sonia Sotomayor. La trayectoria de la primera latina que llega a la Corte Suprema de los EEUU y una de las únicas cuatro mujeres en el alto tribunal es un ejemplo perfecto de cómo construir una marca personal fuerte y comunicar el propio mérito.

   ¿Quién podía pensar que la niña del Bronx, huérfana de padre alcohólico, llegaría a la más alta cumbre judicial?    En su My Beloved World, Sonia Sotomayor cuenta una historia tremenda de superación –que ella denomina “esperanza”. Nacida en el seno de una familia de origen puertorriqueño, a los siete años le diagnostican diabetes juvenil. Sotomayor aprende a inyectarse.  No puede contar con ningún adulto para asegurar la imprescindible dosis de insulina. Los médicos la avisan de que la enfermedad la impedirá ser policía.  La niña decide que, si no puede ser policía, será juez. Y emprende su camino.

  Sotomayor combina inteligencia y dedicación. Como estudiante becada en Princeton primero, después en Yale, se gradúa con los máximos honores.  Su experiencia profesional posterior es modélica. Sotomayor es una profesional como la copa de un pino. Y aun así, y a pesar de ser una persona que no ha querido depender de nadie ni en la enfermedad, sabe que el mérito no es suficiente. Como ella misma afirma: “Sólo en el cielo se recompensa la virtud anónima. En este mundo, para triunfar, la gente te tiene que conocer” (pág. 218). A mentores y amigos Sonia Sotomayor confía su marca y su objetivo: ser juez.  Y en las memorias agradece el apoyo que le han brindado porque sabe que esta historia de esperanza no hubiera sido posible sin las alianzas necesarias.

   Para lograr tus objetivos, necesitas comunicarlos a tu público: aquel que puede ayudarte a conseguirlos.  La estrategia funciona si es bidireccional y das más de lo que recibes. Sobre cómo desarrollar tu marca personal y fortalecer tu red de contactos he escrito diversas pautas en Y tú, ¿qué marca eres? 14 claves para gestionar tu reputación personal.

La juez Sotomayor se ha implicado mucho en la promoción de sus memorias . A priori, cuesta imaginar a una magistrada grabando el booktrailer de su libro o participando en una tertulia televisiva (aquí la ves en The Daily Show). No se le caen los anillos a Sonia Sotomayor por eso, en una muestra más de que la excelencia profesional y la visibilidad no están reñidas.

  

 

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