¿Pagarías por ser visible? | Neus Arqués

¿Pagarías por ser visible?

Mi novela Un hombre de pago trata de la invisibilidad de las mujeres a partir de una cierta edad. La protagonista, Rosa, paga a un gigoló porque siente que los hombres ya no la miran: si la miraran, no pagaría.  A propósito del tema, la escritora Sylvia de Béjar acaba de abrir en su blog un debate sobre si pagar o no. Le agradezco que referencie la novela.

El debate de los “costes” no nos es ajeno. Los profesionales necesitamos ser visibles. El primer paso es entender que la visibilidad cuesta. Parafraseando a la profesora en Fama: “Queréis la fama, pero la fama cuesta y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor”. No sé si con sudor, pero sí sé que pensar qué tipo de visibilidad necesitamos, encontrar los formatos adecuados, hacer llegar el mensaje a nuestro público requiere una inversión.

Para empezar, ser visible cuesta tiempo: el que dedicamos a aprender y a poner en práctica lo aprendido. Y ese tiempo es diario: para obtener resultados, cada día realizamos una o varias acciones para optimizar nuestra visibilidad: escribimos un post, tuiteamos, nos ponemos al día con uno de nuestros contactos….  Y ese tiempo es tiempo que no dedicamos a otros menesteres. Escucho y entiendo, por ejemplo, las quejas de colegas autores cuando dicen que lo suyo es escribir novelas, no tuits. Pero si no queremos quedarnos huérfanos de lectores, no podemos abdicar de participar en la difusión de nuestra obra.

También pagamos de otras maneras. ¿Qué cuota de privacidad estás dispuestx a ceder? Porque el uso de los formatos sociales no es gratis: pagamos con nuestra información personal.  ¿Cuántos datos querrás compartir en tu perfil después de haber aceptado –porque lo hemos aceptado todos al poner el sí en las condiciones de uso- que cualquier contenido que publiques en Facebook pasa a ser propiedad de Facebook?

No hay recetas mágicas para la visibilidad instantánea.  No participamos en un sprint, sino en una carrera de fondo. Cada uno encuentra su medida.

Sí quiero remarcar que no por compartir más, en más formatos o más a menudo somos más visibles. Vuelvo a mi mantra: para ser visible, hay que ser relevante. Relevante para nuestro público, aquellas personas que queremos que nos conozcan, nos contraten, nos lean, nos recomienden.  Sólo si nuestro mensaje llega a su destinatario, el precio que hayamos
pagado por hacernos visible será el adecuado.

De estas cuestiones ocupamos semanalmente en la Lista de Neus sobre Visibilidad.

 

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Comentarios

La facultad de ser visible se suele tener por concesión divina, según los paganos, o para ser más precisos, por nacimiento: sorprenden los que aún sin proponérselo atraen la atención. Los adultos en general perciben su nivel de visibilidad y cuando es necesario lo usan, creando una táctica que les permita conseguir sus propósitos en cualquier campo.
En literatura la visibilidad se calcula a través de los lectores, los críticos y de la oportuna promoción. La predilección por parte del escritor, de ciertos contenidos, determinados por su mundo cultural, atrae algunos sectores y rechaza a otros, de este modo existe un ulterior filtro a la visibilidad, establecido por el mismo escritor.

Ana Maria, gracias por tu comentario y por este enfoque de “pre-selección” por parte del escritor.

Carrera de fondo… ¡y qué lo digas!
El problema es que no veo la meta.
Me temo que quienes nos dedicamos a crear contenidos estamos condenados, de antemano, porque nadie valora el esfuerzo. El arte, la literatura, la educación, la música, la cultura ha de ser gratis… ¿y de qué vivimos quienes nos dedicamos a ello? Que me lo explique alguien.
Bueno, ya me he desahogado. Tks!

Sylvia, gracias por comentar. Los usuarios no pagamos por lo que solíamos: pagamos por otros conceptos. Los creadores tenemos que cambiar el chip y aprender por prueba error. Un abrazo

Ante todo saludos a tan importante escritora,deseaba informarle que soy anuente lector de libros de superacion personal,y bienes y raìces,hace dos dècadas me graduè de tècnico en Administraciòn de Empresas con especializaciòn en Marketing,en este último estoy un poco desfasado,y estuve como de costumbre navegando en Amazon y vi su libro Todo Tiene un Precio,y al verlo por dentro me recordò,los textos de Mercadotecnia Moderna.Pero este es mejor,en forma de novela,lo malo mi querida escritora,que solo lo tienen en Kindle,y no en papel.En lo personal soy coleccionista de buenos libros y el suyo me ha llamado la atenciòn,espero tenerlo pronto.Saludos Cordiales.

Apreciado, Juan: Gracias por su interés. Entiendo que en Amazon también podría encontrar la edición en papel. Ojalá tenga oportunidad de leer Todo tiene un precio y le interese. Un saludo cordial.

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