“Y tú, ¿qué marca eres?”, ahora en edición actualizada
“Empecé a hablar de marca personal en el artÃculo «Y tú, ¿qué marca eres?», publicado en el año 2002 y que darÃa nombre a este libro. CorrÃan otros tiempos: aunque Internet aceleraba su penetración, éramos usuarios menos digitales y menos sociales. VivÃamos en un entorno económico, más boyante, en el que nos preocupaba la satisfacción de nuestros anhelos propios. La marca personal era el camino para vivir de acuerdo con nuestros valores.
Diez años después, el mundo es otro. Desataco tres cambios. Por un lado, somos seres hiperconectados, cuya vida social y expresión profesional se ligan cada vez más a la Red, la principal fuente de visibilidad que tenemos.  Por otro, estamos inmersos en una crisis sistémica que nos obliga a redefinirnos y reinventarnos profesionalmente: la marca personal ya no apela tanto a la satisfacción como a la supervivencia. Finalmente, proliferan las dinámicas colaborativas, todo tipo de experiencias crowd que se basan en la aportación de muchos usuarios. Precisamente para poder aportar valor al colectivo, es importante identificar y poner de relieve nuestros puntos fuertes.
Estos tres cambios requerÃan la actualización del libro. Era necesario tener en cuenta el impacto de la identidad digital en nuestra marca personal y también ampliar la información relativa a las redes sociales. Ambos temas están presentes en diversos apartados y además se desarrollan en dos nuevos capÃtulos”.
Asà comienza el prólogo a la edición actualizada del manual de Marca personal  Y tú, ¿qué marca eres? La nueva edición está ya disponible en dos versiones: la edición en papel, publicada por Alienta/Planeta, y la edición digital, publicada por Hooked, la división editorial de nuestra empresa. Dos proyectos, dos formatos para un mismo contenido, para que el lector interesado pueda acceder a la obra por la vÃa que le resulte más cómoda. Agradezco a los dos equipos su compromiso y su apoyo.
Cuando publiqué el artÃculo homónimo en “La gazetta”, nuestra newsletter, no podÃa imaginar que empezaba una conversación que, diez años después, continua abierta y viva.

