Tu viaje empieza aquí: Marca personal y propósito

23121218334f308439240d5c024c23a4 ¿Te has preguntado alguna vez porqué los buenos propósitos de enero sufren una tasa de mortalidad tan elevada? Empezamos el año motivadísimos y al poco tiempo…. ¡plof!

El abandono tiene una explicación – y no depende sólo de ti. Mi hipótesis es algo prolija, pero creo que te sorprenderá y espero que te ayude a entender que no estás solo/a.

La marca

Imaginemos que tu marca personal es una huella. La huella que dejas en los otros. En tu trabajo. En casa. En tus amigos.

Las huellas las dejamos al pisar. Caminando.

Tu marca es entonces un viaje.  Ésta es una perspectiva en la que quiero ahondar.  Nuestra marca personal no es un “hit express”, no la logramos de forma instantánea, sino que se construye a lo largo de un proceso.

Este viaje a tu marca se inicia en tu propósito. Estoy convencida de que todos venimos con un «talento de serie».  Por eso no hay dos personas iguales. Ese don -que tienes tú y yo no, yo tendré otro- es el que tienes que aportar.

Ese talento es el que sobrevuela los buenos propósitos del mes de enero, el que nos lleva a la pregunta «¿Qué he venido a hacer a aquí?». Por cierto, si andas perdido, en este curso te ayudo a responderla.

«¿Qué he venido a hacer a aquí?» es justo la pregunta que empezará a esbozar tu marca. Y tu marca será visible. Y será tu única, extraordinaria, singular huella. Sólo tuya y para todos.

 

El viaje

Para entender este proceso, avanzo aquí la hipótesis de que este viaje a tu marca personal evoca “el viaje del héroe”. 

¿De qué estoy hablando?

En síntesis, después de estudiar durante años textos y tradiciones de muy diversas culturas, el mitógrafo Joseph Campbell concluyó que todas las historias del mundo son la misma y que las historias – y las personas, al contarlas- siguen siempre un mismo arco narrativo. Repito: todas las historias del mundo siguen un mismo patrón.

Veamos con un ejemplo cómo comienza este patrón y en qué se parece a tu propósito de enero.

 

 “Star Wars” como ejemplo

Si has sucumbido a la renacida fiebre “Star Wars”, tendrás el arco narrativo muy presente.  El viaje del héroe que Joseph Campbell dibujó impregna toda la saga, en especial la trilogía original. Esto es así porque George Lucas, su director, era seguidor declarado de las teorías de Cambpell.

¿Recuerdas cómo empieza la primera película? Luke Skywalker es un granjero que sueña con entrar en la academia espacial.  Éste es su propósito.

Su monótona vida se ve sacudida por una llamada de socorro de la princesa Leia. Luke la hace llegar a Obi-Wan, quien le invita a  acompañarle y a poner en marcha su propósito, del mismo modo que con el inicio del año tú y yo decidimos que es el momento de poner en marcha el nuestro.

¿Sabes cómo continua esta historia?

Según el modelo ancestral del viaje del héroe, esto es exactamente lo que tú y yo y Luke Skywalker decimos a continuación:

“No”.

“No me interesa el tema del propósito. Ahora mismo no me interesa preguntarme por qué estoy aquí.  No quiero profundizar en mi marca. Ahora mismo estoy muy ocupado/a haciendo inventario de stocks o consolidando mi posición en la empresa o planificando las próximas vacaciones. Estoy bien como estoy. No necesito darle más vueltas”.

Resistirse al propio propósito marca el principio del viaje. Le pasa a todo el mundo. Va en el ADN humano, si somos capaces de concebir el ADN como una historia.  A esta fase del viaje Campbell la denomina, precisamente, “el rechazo a la llamada”. El héroe –la heroína- se resiste al cambio y decide replegarse en cotidianidad, ajeno a toda posibilidad de vida más plena o distinta.

Según Campbell  «el rechazo a la llamada convierte la aventura en su negativo. Encerrado en el aburrimiento, en el trabajo o la “cultura”, el sujeto pierde la capacidad de actuar de forma afirmativa y se convierte en una víctima, pendiente de que la salven” (1).  Por eso nos sentimos tan mal cuando vemos que, apenas nacidos, nuestros propósitos naufragan.

 

 Y ahora, ¿qué?

La buena noticia es que el viaje continúa.  Y en la próxima etapa, el héroe –tú, Luke Skywalker, yo- acepta por fin la llamada a la aventura y se pone en marcha.  Skywalker sigue a Obi-Wan y conoce a Han Solo.  Su propósito empieza a cumplirse.

Con el tuyo sucederá lo mismo. Regresarás a él cuando, en palabras de Campbell, “aprendas a reconocer tu propia profundidad” (2). Tú decides que ha llegado el momento de ponerte a escribir ese libro, o de solicitar el cambio de puesto, de buscar otro empleo o de crear una empresa.

Pasará un día o pasará un año.  Estate atento, porque la llamada a la acción se repetirá: se hará presente en una reflexión que no te deja dormir, en alguna conversación o en una  lectura, en un encuentro fortuito o deliberado.

Y esta vez te pondrás en camino.

 

(1) CAMPBELL, J.,  The Heroe With a Thousand Faces. Bollinger series, XVIII. New World Library, Novato, 2008, p. 49.

(2) CAMPBELL, J. with MOYERS, B., The Power of Myth.  Anchor Books,  NY, 1991. p. 147.

PD: Las huellas que ilustran esta nota proceden de este pin.

 

 

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11 comentarios en “Tu viaje empieza aquí: Marca personal y propósito”

  1. Neus, que te me lías de saga XD la original es con Luke Skywalker, que no era esclavo, vivía con sus tíos. Anakin si era esclavo, pero su historia (la de Luke es igual a la suya) se desarrolla en otra línea temporal a Leia y Han.
    Y quitando esto yo también tengo mi plazo, que se acaba este mes q viene. Enero siempre me vuelve vaga, muy vaga.
    Un post genial!
    Un saludo!!

    1. Eva, gracias por ese apunte. Lo he corregido. Chica, entre las precuelas y las secuelas y dado que la historia SIEMPRE es la misma… Gracias por tu comentario – y por recomendar este blog en el tuyo. 😉

  2. Neus, Ahora tengo un propósito y voy dejando huellas,aunque hay días que piso sobre lo andado y todo se difumina.Pero hay que volver a andar de nuevo.
    Gracias por tus reflexiones,
    Un saludo

  3. Buenos días, Neus. Soy primeriza en este blog… Y sí, como dices, los cambios los introducimos cuando sentimos que es el momento… o cuando las circunstancias obligan. No sé por qué nuestra voluntad no tiene tanto poder como lo externo, pero de hecho casi siempre hacemos más rápidamente los cambios forzados que los «sentidos». Quizás por eso muchas veces no llegamos a culminar nuestros propósitos, porque vamos arrastrados por la corriente. Yo, como Mafalada, me siento en estos momentos medio indefinida…
    Un saludo!

  4. Hola Neus, yo ya no me hago propósitos de año nuevo, examino lo conseguido en el último año y ¡a seguir!
    No vamos mal, pero a veces las cosas se dilatan porque me puede la pereza, pero van saliendo.
    Gracias por tus consejos!

  5. Neus, creo que voy a seguirte con Campbell. Ya me ocurrió con un libro que recomendaste sobre organización, que me llegó en el momento preciso, y me ha cambiado bastante la vida…
    grácias por tus interesantes comentarios

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