Plan B: Ventajas y peligros del "airbag profesional" | Neus Arqués

Plan B: Ventajas y peligros del “airbag profesional”

“Prepara un plan B” es una recomendación que se escucha en tres contextos.148562-151636

El plan B es, en un contexto de crisis económica, una necesidad. En épocas de bonanza, muchas posiciones estaban garantizadas, empezando por la función pública. Los funcionarios lo eran de por vida. Sin embargo, los empleos hoy son volátiles. No hay puestos de trabajo seguros. Toca pensar otras opciones.

“Prepara un plan B” es también la recomendación que  escucha quien emprende:  el plan de negocio debe incluir fuentes alternativas de financiación y contemplar escenarios de riesgo para defender la propia ventaja competitiva. Se resume en la frase “sin plan B no hay plan”.

También se recomienda un plan B a quiere cambiar de aires de forma más o menos radical. ¿Eres abogado y quieres escribir? Ideal, pero no dejes el despacho –te dirán. Entre juicio y juicio sacas un ratito y a teclear. ¿Eres product manager y quieres ser coach? Perfecto, oye, pero le dedicas una tarde, como mucho dos. El resto las pasas en la empresa, que son serios y pagan bien.

El plan B es esa opción que nos sacará de apuros si finalmente nos decidimos a seguir nuestra llamada, el colchón por si perdemos nuestro empleo, la bala en la recámara del emprendedor.  El plan B es, en definitiva, el airbag de nuestra vida.

Mi pregunta es ésta:

En caso de necesidad el airbag te salva… ¿o te asfixia? Tanto preparar el plan B, ¿nos habremos olvidado del plan A?

Por mi propia experiencia pienso en la literatura, actividad cuyos practicantes han intentado monetizar desde hace más dos mil años. No olvido que los romanos corrían como locos tras sus mecenas, o que mi poeta favorito,  T.S. Eliot, trabajaba en un banco. Pocos son los escritores que viven de escribir. En general, los escritores llevamos carreras duales, con distintas facetas profesionales.

Al otro lado de la balanza encontraríamos ejemplos de arrojo como el pianista Miguel de Páramo. A Miguel le formaron para continuar la dinastía familiar de abogados.  Le pusieron a trabajar en un banco. Le crearon un plan B perfecto a costa de su plan A, el piano. Y Miguel se saltó el plan B a la torera y hoy es un pianista en gira permanente.

Vuelvo a la pregunta:

Si eres creativo y trabajas para financiar tu creatividad, ¿cómo coexisten tu plan A y B?

Si tu plan A es tu empleo de por vida y ves como esa certeza laboral se difumina, ¿cuándo construyes tu plan B?

La vida es tu plan A y B y C. Y el tiempo pasa. Y sólo tú puedes decidir si fracasas directamente o si te parapetas tras otro proyecto, diseñado para proteger tu ego y/o tu bolsillo.

Existe otra opción: pensar que tu plan B es igual de bueno o mejor que el A. Que si el A no se da, no pasa nada.

Yo me pregunto: si es cierto que la tecnología nos hará libres, ¿no deberíamos estar todos disfrutando de nuestro plan A?

Gracias por compartir esta nota en tus redes y dar tu opinión en los comentarios.

PD: La imagen procede de este artículo sobre la reinvención, muy recomendable, publicado en “Psychology Today”.

 

 

 

 

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Comentarios

Mi plan A y B se llevan fatal. Lamentablemente no puedo dejar uno y no quiero abandonar el otro. Así qué ahí estoy, robándole tiempo a uno para el otro. ¡Gracias por tan buen artículo! ¡Un saludo!

normalment el q passa es q no tenim espai per cap pla B.
tenim massa feina nomes en el plan A.
crec q una bona sol.lucio es redefinir q es plan A i plan B per cadascu.
gracies

Gracias Eva y Enric por comentar. ¡Sóis el alma del debate!

Estoy totalmente de acuerdo con Enric. Pese a que todos pensamos y trabajamos (ya sea físicamente o mentalmente) en un Plan A y un Plan B, difícilmente llegarán a coexistir los dos juntos. Volcamos tanto tiempo en uno que el otro nos llega a asfixiar. Aunque empleemos el uso la tecnología para “liberarnos”, ésta nos ocupa gran parte del tiempo que previamente habíamos establecido: transcripción de datos, diseños de formularios, presentaciones, planes de dinamización y monitorización de RRSS, research… El Plan B queda reservado para las horas de sueño.

Y tú, ¿qué opinas?

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