¿Te conviene especializarte? | Neus Arqués

¿Te conviene especializarte?

A los babyboomers nos enseñaron desde pequeños que teníamos que especializarnos para “ser alguien”. Creo que somos la última generación que creció con este convencimiento. Hoy especializarse es difícil. ¿La buena noticia? Quizás ni siquiera sea conveniente.

Desde el punto de vista de la visibilidad, especializarse presenta una gran ventaja: simplifica tu propuesta.  Te presentas -“Soy fulanita, especialista en X” – y todo el mundo te sitúa. Nada que añadir.

Sin embargo, nuestro ciclo de vida profesional ya no favorece la especialización. Vivimos más tiempo y más experiencias, nos formamos más y de forma más multidisciplinar, buscamos espacios para nuestras aficiones. Somos más modulares, en definitiva.

Hablo de mi caso particular. Imparto clases y conferencias en el área de Comunicación, como tantos otros colegas. ¿En qué me diferencio? Mi asignatura no es la Comunicación en genérico, sino específicamente la Gestión de la Visibilidad. Estoy convencida de que el talento que no se ve, se pierde. Me diferencian dos rasgos: por un lado, soy escritora y tengo un interés genuino por el lenguaje. Por otro, como analista tengo la capacidad de identificar tendencias en entornos complejos. Hago visible lo que vendrá. Lo escribo. ¿Esta combinación es una especialidad? No. Mi método –y mi curiosidad- se aplica a bibliotecas, a mujeres directivas, a artistas… Especializarme me resulta difícil: diferenciarme, no.

Cuanto más humano, mejor

Premiar la diferencia sobre la especialización tiene un segundo aspecto relevante: Cuanto más humanos, mejor. Los robots serán los expertos. Realizarán -en algunos casos podemos hablar ya en presente- mejor que un humano cualquier tarea que pueda automatizarse (Seth Godin ha compilado una lista con 23).

Si potenciamos diversas competencias, somos más versátiles en un mercado de trabajo que se va a contraer. Y sobre todo, somos personas más integradas y –añado porque lo creo- más felices.

Tres pautas para diferenciarte

En su ensayo Working Identity, la profesora Herminia Ibarra define tres aspectos que marcan nuestra identidad profesional:

Si buscas diferenciarte, puedes revisar y modificar cualquiera de los tres aspectos –uno o más de uno:

Gracias por comentar esta nota y compartirla con aquellas personas a las que crees que puede venir bien salir del corsé de la especialización y ponerse en modo diferenciación.

La ilustración de este post es una twittercard que publicó la agencia Columna Colors citándome. ¡Gracias!

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Comentarios

La multidisciplina és molt bona, però crec que arriba amb el temps. Als nois i noies joves, crec que encara se’ls ha de demanar especialització, que sàpiguen fer una cosa i que la facin ben feta, ja que aquestes diferències de les que parles, no són fàcils de trobar i arriben amb els anys….
Fantàstic post, Neus.
M’encanta llegir-te!!

Jordi Campoy
Productor musical i escriptor
http://www.jordicampoy.com

Tu ets multidisciplinar i amb un perfil ben interessant: un exemple perfecte de diferenciació! Gràcies per comentar, Jordi!

La cuestión es que con el tiempo, la especialización va cambiando. A medida que uno crece profesionalmente cambia.

Saludos

Cambia, amplía y cruza. Un abrazo, Juanjo.

Hola Neus
me ha hecho mucha gracia leer tu post, puesto que no hace mucho alguien me “puso” un punto rojo por no estar especializada. Así que tus líneas me animan a seguir experimentando en todo aquello que pueda!
Mil gracias!

Montse

¡Pues claro que te animo! El camino aparece buscándolo. Un saludo Montse.

Con el correr de los tiempos, la especialización es un elemento secundario. Hoy puedo observar que ya no es necesario ser hiperespecialista.
En lo general, se observa, a mi parecer la valorización de habilidades y elementos subjetivos que complementan los estudios. Y que no necesariamente son materia de estudio en las universidades. A decir, ética, valores, idiomas y en especial relaciones interpersonales. Esto desde la perspectiva de la vida laboral. Hoy cambian los métodos, la tecnología, etc. Antes cada cargo era utilizado por un especialista hoy varios se encuentran refundidos y requieren generalistas.

Muy cierto, Carlos: la formación se funde con las aptitudes y los valores. Con la marca personal, en definitiva. Gracias por comentar.

Potser es jugar amb les paraules: especialitzar.se, diferenciar.se….

El que crec que es important es aportar alguna cosa diferencial , que tant pot ser un coneixement superespecialitzat, un coneixement generalista que aporta noves visions.

Una altre opcio per destacar pot ser no buscar el ninxol de l especialitzacio ni el de ser un generalista sino tabt sols ser millor que els altres en el teu ambit, especialitzat o general. Es a dir diferenciar.se per qualitat. Lamentablement no es tant dificil, la qualitat no abunda

El tema de la qualitat dona, més que per un post, per un llibre sencer. Gràcies per aportar-lo, Daniel.

Buena reflexión.

Como bien dices, nos enseñaron que teníamos que especializarnos para “ser alguien”.

Pero ya “somos alguien” antes de especializarnos. Alguien único en algún sentido, aunque a menudo nos cueste más de la cuenta percibir cuál. De ahí, entiendo, tu apelación a trabajar sobre la identidad.

Gracias por tu blog.

Somos únicos pero cada vez más nos quieren iguales porque eso facilita los procesos de automatización. Por la diferencia, siempre. Gracias a ti, Ricard, por comentar.

Gracias Neus excelente tu reflexión, creo como tu que ya somos, que las habilidades y talentos potenciales son tantos que porque encasillarlos en una especialidad, a ser curiosos y reinventarnos!

Gracias a ti, Rosa. “Reinventarse” es otro verbo en el que vale la pena fijarse.

Y tú, ¿qué opinas?

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