Saber aprovechar la gran oportunidad | Neus Arqués

Saber aprovechar la gran oportunidad

imageA Isabel Toledo la gran oportunidad le llegó el 20 de enero de 2009. Ese martes el primer presidente afroamericano de los EEUU tomó posesión de su cargo. Su mujer, Michelle Obama, eligió un conjunto de esta diseñadora para la ceremonia de investidura, seguida por una audiencia planetaria.  De repente su marca estaba en boca de todos.

Isabel y Rubén Toledo, a quienes pude saludar el viernes en Barcelona, han sabido aprovechar la ocasión. ¿Cómo?  Su caso nos muestra los distintos factores que les han permitido gestionar ese superávit de visibilidad que Michelle Obama les proporcionó al escoger su vestido.

Contar con una trayectoria continuada: Los Toledo llevan años dedicados a sus proyectos creativos. No se trata de ser flor de un día, sino de desarrollar una trayectoria que pueda sostener el impacto de la oportunidad. Algunos comentaristas se han referido incluso a la injusticia de que se les conozca sólo por ese vestido.

Apostar por la propia marca:  Salvo una colaboración que apenas duró un año, Isabel Toledo siempre ha firmado con su propio nombre. Con él había recibido premios de prestigio antes de que le llegara el encargo presidencial. Ella misma lo cuenta en este video (ingl):  Es necesario “perseverar y no rendirse… Crear un lenguaje propio lleva su tiempo”.

Apropiarse de la oportunidad:   Cuando llegó el encargo de Michelle Obama, el matrimonio lo recibió como  “un regalo de Dios”.  Supieron ver la oportunidad y a la vez desarrollar el encargo con sus especificidades (“vestido resistente al frío”) sin comprometer su canon estético.  La diseñadora optó por no seguir la tradición de emplear el color rojo o el azul y optar por un tono nuevo que simbolizase el cambio.

Elaborar una narrativa propia para poner la oportunidad en contexto:  Aquí los Toledo lo bordan, resumiendo lo sucedido en frases que lo explican todo. Su storytelling nos ayuda a comprender el impacto de la oportunidad y nos lleva a la empatía.

El mejor resumen de cómo abordar  “la gran oportunidad”  nos lo da Toledo cuando dice: “Mi sueño iba cosido dentro de ese vestido”. Subrayo  “cosido”. Toledo hizo lo que sabía hacer: diseñar y coser.  Actuó. Apostó por diseñar y por crear.

La ide080_fashion_310114a de ser descubiertos nos atrae y mucho porque elimina el esfuerzo (te sientas y esperas a que vengan a descubrirte) y en parte la responsabilidad (si la cosa no va, siempre puedes echar la culpa a quien te descubrió). Creer en la fama instantánea nos limita, porque nos hace esperar en vez de actuar y puede llevarnos a perder las mejores oportunidades.  Toledo no se quedó sentada. Puso de su parte. Cosió. Y soñó.

Soñar y actuar. Esa es la combinación ganadora.

Te dejo con la foto del viernes y con las próximas convocatorias de dos cursos en abierto sobre cómo gestionar tu propia marca, para que puedas desarrollarla y aprovechar las oportunidades que se te presenten. Serán en  Atelier Barcelona y en  Bilbao (Fundación EDE).

 

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Comentarios

Como siempre un acierto tu entrada. Estoy completamente de acuerdo con lo que afirmas, pero la verdad es que se hace tan lento el paso del tiempo y es tan triste darse de golpetazos con la pared (en sentido figurado). De todas formas sigo tus consejos, porque me parecen sabios, certeros y porque no quiero perder la esperanza y no me resigno a permanecer quieta esperando la nada. Un beso

Un caso muy parecido es el de la gallega Pili Carrera. Lleva casi medio siglo dedicada a la moda infantil, pero se dio a conocer al gran público cuando vistió a las tres hijas de los reyes de Holanda el día de la coronación. Mucha gente desconocía totalmente la marca hasta ese día, la hija de Pili, que por lo visto es la que lleva ahora la firma, estaba totalmente desbordada por el hecho de “ser descubiertas” de forma tan masiva después de tantos años.

@Anabel: Una hace lo que ha venido a hacer. Estoy convencida. Las oportunidades son hitos en el camino. Caminemos entonces.

@Rosa: Buen ejemplo. Cuesta imaginar el impacto a toda potencia de inyecciones de visibilidad de este tipo.

Un abrazo a las dos.

Un buen ejemplo vale más que mil palabras. Me quedo con la combinación ganadora: soñar y actuar.

El caso de Isabel Toledo nos enseña que si remamos en la buena dirección la vida nos puede traer cosas que ni siquiera nos habíamos atrevido a soñar.

Y tú, ¿qué opinas?

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