¿Qué visibilidad queremos? | Neus Arqués

¿Qué visibilidad queremos?

Las mujeres no andamos sobradas de referentes en los que inspirarnos. Y ahora, de repente, surgen políticas a diestro y siniestro.  Bienvenida sea la visibilidad de la mujer, pero ¿qué visibilidad?

Empecemos por la ministra de Defensa, a quién El País dedicó recientemente una portada y reportaje (al que pertenece esta foto). El título: “Madre y ministra”. El orden de las palabras merece de por sí una reflexión. Las imágenes, también: verse limitada por razones de seguridad a pasear un bebé por una azotea debe ser, por lo poco, incómodo.

A la ministra le siguió la gobernadora del Estado de Alaska y candidata republicana a la presidencia de los EE. Sarah Palin tiene el mérito de ejemplificar con claridad meridiana la pregunta: ¿valgo por ser cómo soy y defender lo que defiendo o por ser mujer? La candidata lo es en una cultura electoral en la que las familias (esposa e hijos) de los candidatos aparecen en determinados actos. Palin ha optado por exponer a sus cinco hijos, algunos en situaciones complejas.

Cierro el trío con Tzipi Livni, quien puede haber ganado hoy las elecciones a la presidencia de Israel. Es el perfil que me resulta más lejano y, por eso, el que más me llama la atención. Se trata, que yo sepa, es la única candidata presidenciable que ha sido agente secreto (del Mossad, para ser exactos) y, al parecer, no de despacho. Repasando la prensa de hoy, observo que los artículos sobre la Sra. Livni remarcan que es vegetariana. Pregunta del millón: si fuera el “Sr.” Livni, ¿ esa información sería reseñable? Al final, me asalta la duda de cómo un agente secreto (hombre o mujer) puede combinar la clandestinidad con el vegetarianismo. El exmarido y dos hijos de la Sra. Livni, por cierto, han dejado claro que quieren quedar en un segundo plano.

Me da que pasará un tiempo antes de que encontremos la medida y sepamos qué parte de la vida privada debe exponer una mujer visible en la vida pública.  Confío en que, a medida que haya más mujeres visibles, iremos aprendiendo soluciones.

 

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Comentarios

Fastástico post Neus! Felicidades.

En mi opinión, el cómo nos mostremos creo que no depende de nadie más que de nosotras mismas. No creo que Carme Chacón, Sarah Palin, o Tzipi Livni den saltos de alegría viendo las etiquetas que les han puesto.

Por favor, un poco más de comunicación honesta y menos hipocresía!!

Be yourself!

Me parece horrible que la ministra tenga que pasear su bebé por una azotea, ¿Hay alguna imagen parecedida de algún ministro? ¿o es que los hombres-ministro ni si quiera se lo plantean?
Un saludo

Creo que no hay ningún miembro del Gobierno de Israel que no haya sido del Mossad o del Ejército. Soldados, todos. En Munich – la película, no el libro de origen – se introduce una cuña en el guión en plena operación “encubierta” en Líbano en el que un soldado dice que se llama… como un reciente primer ministro de Israel. Sospecho que en la biografía de todos los políticos israelíes los méritos de guerra son una condición necesaria.

Obviamente, fuera de Israel va a llamar mucho la atención. El Mossad. ¿Habrá matado? ¿Qué ha espiado? ¿Ha seducido para espiar? Es un morbo comparable al de tus mujeres que contratan compañía. A lo mejor tienes una novela en ello. Donde unos ven la zozobra de la mujer que busca hombre, tu ves la invisibilidad. Donde unos pueden ver una ensoñación de Mata Hari, tu seguramente verás la practicidad de quienes no están gobernados por testosterona.

Y tú, ¿qué opinas?

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