Neus Arqués | Web oficial de Neus Arqués, escritora y analista

Nomen omen: La profecía de tu nombre

Tu nombre y tus apellidos son la primera expresión de tu marca personal. Son tu firma y las primeras palabras que oímos de ti – “Hola, me llamo Neus”. Son la manera como te nombramos y te recordamos.

¿Qué dice tu nombre de ti?

Los romanos creían firmemente en el poder del nombre. “Nomen omen”, decían: el nombre es un presagio. Para ellos, el nombre determinaba la vida de la persona en lo privado y en lo público.

Este grado de determinismo resulta extremo, pero lo cierto es que nos formamos una primera impresión de una persona por su nombre y, en un mundo cada vez más tribal, este aspecto no es secundario. Los nombres connotan a las personas, antes incluso de que tengamos oportunidad de conocerlas.

 

El nombre

Los nombres más frecuentes en España son María Carmen y Antonio. Sin embargo, las posibilidades son múltiples. Existen empresas que ofrecen nombres de nueva creación para tu bebé, un nombre nuevo y reluciente, creado por un un grupo de expertos en semántica, heráldica… y tratamiento de IPs (no vaya a ser que en Internet después no funcione).  El precio de este servicio exclusivo ronda los 28000 dólares.

El tema no es baladí: debes saber que no puedes llamarte de cualquier manera. Por ley, “quedan prohibidos los nombres que objetivamente perjudiquen a la persona, los que hagan confusa la identificación y los que induzcan a error en cuanto al sexo”.

De todos modos esta ley no evitó que en los ochenta un montón de niños se llamasen Diego Armando, en honor de Maradona, y que hoy en España 41 niñas respondan al nombre de Daenerys.

 

Y tú, ¿por qué te llamas como te llamas?

Tus padres: ¿escogieron un nombre de arraigo familiar o quisieron romper con la tradición?

¿Cuál es la sonoridad de tu nombre pronunciado junto con los apellidos?

¿Lo has traducido? A mí me bautizaron como María Nieves. Eran otros tiempos. Más tarde, traduje legalmente mi nombre a Neus, que es como me llamaban y me llaman en casa. “Maria” se quedó, porque el trámite (en el caso de traducción, muy sencillo) se complica si lo que queremos es modificarlo, así que ahora me llamo legalmente “Maria Neus”, pero llámame Neus, a secas, por favor.

De modificaciones saben mucho los artistas: Rita Hayworth se llamaba en realidad Margarita Cansino.

También cabe el recurso al seudónimo. El ganador de la última edición del premio RBA de novela negra fue Benjamin Black, seudónimo del escritor John Banville. “Black” es quien consta en las notas de prensa que anuncian el veredicto del jurado ya que ese era el nombre que firmaba la obra ganadora.

 

Los apellidos

El apellido español más frecuente es García, que originariamente significaba “príncipe de vista agraciada” .

¿De dónde proceden los tuyos? Puedes explorar la respuesta por la via genealógica.

Mi apellido procede del catalán arquer, el arquero.  Para algunos, arquer era quien construía arcas; para otros, arcos de guerra.  Yo me inclino por la segunda opción. El arquero evoca la tensión del arco, el arco de las amazonas (y el de Cupido) y a Robin Hood, que debe ser el arquero más famoso de todos los tiempos y que representa el arquetipo del forajido. Todas estas asociaciones resuenan y me dan que pensar. No estoy haciendo un análisis científico, sino un ejercicio creativo partiendo de la pregunta “¿Qué evoca mi apellido?”. Nomen omen ¿Se cumple o no se cumple la profecía?

Pruébalo: investigar el origen de nuestros apellidos nos puede inspirar a la hora de enhebrar una narrativa personal que nos presente de forma única y fehaciente.

Gracias por compartir esta nota y tu experiencia en los comentarios (¡acuérdate de firmarlos!).

NB: La ilustración procede de este pin.

Apúntate a mi Tertulia y recibirás mis notas directamente en tu buzón.

Tags:


12 Personas comentan