La visibilidad y el miedo

Será la época del año, será el otoño que oscurece nuestro hemisferio. Lo que sé es que últimamente sólo escucho la palabra miedo. Léase:7fc1fcf375df109d5c17f867af367bb1

-      “Tengo miedo de explicar lo que hago.”

-      “¿Y si nadie me contrata?”

-      “Dar este seminario me genera una angustia que no veas.”

-      “Si alguien me publica una mala reseña, me hundo”.

-      “No quiero morir de éxito”.

Todas estas afirmaciones han pasado por mi vida este mes de octubre que termina en la Fiesta de los muertos. Han aparecido en emails, en las sesiones privadas, cenando con las amigas. En mis propias reflexiones. El miedo es el color de moda.

El miedo está íntimamente relacionado con la visibilidad. Si nadie te ven, nadie te juzga… pero lo contrario también aplica. Incrementar la propia visibilidad supone arriesgarse. Hacer visible la propia propuesta de valor generará adhesiones y críticas. Cuanto más nítida la propuesta, más reacciones genera, en todos los sentidos.

¿Qué podemos hacer para “vencer” el miedo?  No tengo la varita mágica pero pongo algunas ideas a la disposición.

-     Hablar del miedo. Cuando uno es capaz de verbalizarlo, el poder de freno se diluye. Sale de la cabeza.

-     Recordar que las palabras pesan. Si hablamos de “morir” de éxito, estamos enviando una señal clarísima de peligro al subconsciente. Eso no va a calmar los nervios.

-    Analizar el miedo. Diseccionar la circunstancia y ver qué se esconde detrás. En palabras de mi amiga Amelia: “El miedo es un acelerador de procesos”. ¿Qué decisión intenta paralizar el miedo que sentimos? ¿Qué nos evoca o de qué nos alerta? ¿Es una alerta real o una huida automática?

Una cierta puesta a punto emocional es necesaria para desarrollar una estrategia de visibilidad que de verdad funcione. Es necesario saber que lidiaremos con una mayor exposición y que podemos hacerlo creciendo, no sufriendo.

Por eso me parece importante el autoconocimiento como base para una estrategia sólida. Si vas a exponerte, que sea por algo que te merezca la pena: tu marca. De eso trata precisamente mi nuevo curso Descubre el ADN de tu marca personal.

Decoro este post con una ilustración de Sarai Llamas que me gusta mucho por su ironía. Agradezco tus comentarios a pie de post y en redes.

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