Un niño no es un bolso
A raíz de la muerte de Mickael Jackson los medios recuerdan, día si, día también, la presión a la que fue sometido en su infancia. Parece que su padre (de la madre no se habla) era un déspota de primera que amenazaba a los hijos si, por la razón que fuera, la actuación se torcía. Michael tenía, en la primera época de los Jackson Five, cinco años (o sea, five).
Esa infancia truncada planea sobre -¿explica?- la excentricidad del cantante, tanto física como emocional (véanse al respecto los juicios a los que hubo de presentarse). Su comportamiento a) inusual - b) tóxico - c) AÑADASE LO QUE SE QUIERA no fue obstáculo para que Jackson, por métodos minoritarios, fuera padre de tres hijos. La madre biológica de dos de ellos ha renunciado a cualquier típo de vínculo. La madre del tercero lo fue en régimen de alquiler. Hoy, al menos de forma provisional, la custodia de estos tres niños se ha asignado a su abuela (ergo esposa del padre tirano), quien también ha solicitado hacerse cargo de su patrimonio. Parece como si la trayectoria vital de Jackson no existiera: aquí nadie tiene nada que aprender.
En estas mismas fechas, otra leyenda de la música (coetánea de Jackson, para más señas) adopta a su cuarta hija en Malawi. La niña de tres años le es entregada a domicilio. Repito: a una niña de tres años la sacan de su entorno y la suben en un jet privado junto con una canguro y una enfermera (no sea que se dañe) para un vuelo de 12 horas. A esta niña le han cambiado el mundo _los sonidos, los olores, las caras familiares- y su madre no ha estado junto a ella. Eso sí, recién llegada a Londres a la niña se la lleva a su congregación religiosa (nada como dar gracias a Dios).
Alguien debería decir a las leyendas del rock/pop/disco que un niño o una niña no es un bolso, no es el “IT Bag” del momento, un accesorio más que revitalizar la propia marca. Si la marca es el mensaje, ¿qué mensaje transmiten este tipo de comportamientos? ¿Acabaremos todas adoptando en serie para parecernos a Angelina Jolie (y aquí ya me callo, porque si empiezo, no acabo)?
Pienso en los hijos del muerto y la hija de la artista y quiero creer en el milagro de que tendrán la oportunidad de crecer sanos en un entorno estable. En fin.

